‹ Volver a la portada de Pueblos
Desde la Edad Media la actividad económica de esta villa ha estado marcada por la minería;
de las minas se extraía mineral de hierro que abastecía a las ferrerías de la zona.
El núcleo del pueblo se conforma como el típico casco de un pequeño pueblo de tradición campesina, destacando la iglesia parroquial de San Miguel; uno de los más bellos parajes de la villa está constituido por el barrio de Liernia, donde se encuentra la ermita del mismo nombre, a cuya Virgen es tradición ofrecer velas para que cuide de la salud de los niños y la fertilidad de las madres.